ENTREVISTA AL CINEASTA MEXICANO HUGO LARA

Por. Ramón Carrillo

HUGO CUANDO DECIDISTE ESTUDIAR COMUNICACIÓN
Cuando  era adolescente me gustaba mucho ir al cine, ver películas. En aquel entonces, ser cinéfilo entrañaba cierto romanticismo, porque había que esforzarse en ubicar películas raras o antiguas; ahora casi todo está muy a la mano, en Internet o ITunes. Eran los inicios de los 80 y el videocassette no se había asentado lo suficiente , era nuevo, no todos teníamos videocasseteras y, si ya las teníamos, no estaban disponibles muchos títulos en el formato Betamax. Había que ir a buscar las películas legendarias a los cineclubes, a la Cineteca, a la UNAM, en fin. Lo que siguió en un momento dado fue que se despertó en mí la idea de aprender a hacer cine. Y me pareció que estudiando comunicación podría tener esa posibilidad. También pasó por mi cabeza entrar al CUEC o al CCC, pero en aquel entonces recuerdo que sólo aceptaban a gente que ya había cursado una licenciatura, así que decidí ingresar a la Ibero.

EN QUE MOMENTO  “TE ATRAPO” EL CINE
Me gusta esta pregunta. Creo que desde niño, cuando veía en una pequeña televisión las películas mexicanas que pasaban por canal 4, era una doble función de 2 a 4 y de 4 a 6 de la tarde. Me sentaba a hacer la tarea mientras veía las películas de Jorge Negrete, los hermanos Soler, Pedro Infante y todos ellos. No tenía conciencia de ese gusto hasta mi adolescencia, cuando descubrí  a Truffaut, a Godard, a Ford, a Huston. “Casablanca” me atrapó, como “Los 400 golpes”, “El puente sobre el Río Kwai” y “El halcón maltés”.

QUE INTERESANTE  HUGO, QUE HALLAS COLABORADO  CON LA SEP, CONACULTA, QUE TAN  
ABIERTOS SON SUS PROYECTOS PARA  EL PUBLICO CINEFILO
Son muy abiertos. Lamentablemente son señales que no atraen tanto como la televisión comercial. El Estado hace bien en sostener esas propuestas y debe fomentarlas, porque no se trata de ganar rating nada más, sino de pensar en cómo los contenidos auidovisuales están en todas partes, en el celular o el transporte público, y ese gRan impacto debe ser considerado como política de Estado. Hay que dar la pelea para mejorar lo que consume la mayoría de los mexicanos, como ocurre en temas de salud como la comida chatarra.

DESDE CUANDO COLABORAS CON LA REVISTA “CINEMANIA”…
Desde el número 3, si mal no recuerdo estamos hablando de 1996. Es un orgullo, soy el decano de los colaboradores. Por otra parte, también me ha tocado ver cómo ha cambiado el mundo editorial: contenidos más ligeros, muy ilustrados y cada vez menos texto, contra aquellos artículos de profundidad que hacíamos al inicio. No es una crítica a Cinemanía, sino a todo esta industria. Me gusta ser parte de la revista.

 COMO SURGE TU PRIMER LIBRO “UNA CIUDAD INVENTADA POR EL CINE”…
Surge por necesidad y gusto. No había ningún libro sobre este tema antes del mío y era algo inaudito. Siempre he vivido en esta ciudad (salvo algunas temporadas en Aguascalientes) y era evidente que el DF es uno de los protagonistas fundamentales de nuestro cine. Solía intercambiar proyectos con un amigo mío, Fernando Martínez. Pensamos varias cosas que queríamos hacer y uno de ellos era este libro. Comencé a escribirlo y luego fui a presentarlo a la Cineteca Nacional. No conocía a nadie. Recibieron el proyecto y me dieron las gracias. Pasaron algunos meses y de pronto me llamaron. Tenían presupuesto disponible para un libro más. Creo que fui muy inocente, pero me abrieron las puertas Roberto Garza y Ana Cruz, quienes ahora son mis amigos y les agradezco la oportunidad.

HUGO, CUAL ES EL TESORO DEL CINE MEXICANO….
Su calidad y su tradición. La gente debería sentirse más orgullosa del cine mexicano que de la selección de futbol. Es un cine que gana premios importantes y es apreciado en el mundo. Es un cine vivo y con una rica historia. Hay países que están haciendo sus primeras películas gracias al formato digital, mientras nosotros tenemos una historia que comenzó en 1896 y que tiene en su haber grandes películas y maestros (De Fuentes, Buñuel, Fernández, Galindo, Gavaldón, Ripstein, Cazals, Cuarón, Reygadas, etc.). Es cierto que no todo es bueno, hay muchas películas mexicanas que son malas o regulares, pero creo que se ha vuelto un deporte nacional hablar mal de nosotros mismos, de nuestro cine en consecuencia. Pero hay que ver el enorme talento que está haciendo ahora mismo grandes películas, incluso extranjero que se volvieron ya mexicanos y triunfan con buenos filmes.

SABIAS QUE TE DEDICARIAS AL TEMA DEL CINE…
Después de la universidad, siempre lo vi como una meta, incluso hoy en día. Creo que lo supe cuando acepté un trabajo en una agencia de publicidad. Lo destesté. Regresé al mundo audiovisual a través de otras chambas, en Conaculta, la SEP y TV UNAM. Ha sido muy inestable este acercamiento al cine como fuente de trabajo, debido a las crisis económicas. También trabajé un tiempo en el diario Reforma e igual comprendí que el diarismo no es para mí.

QUE NOS OFRECE TU INTERESANTE PORTAL “CORRE CAMARA”…
Un proyecto basado en la cinefilia, en el entusiasmo, que va más allá de ser un portal de Internet, pues hemos editado libros y recientemente comenzamos a producir para televisión. El proyecto tiene acento sobre el cine mexicano, que siempre he disfrutado y me ha divertido, es el cine que me formó. Pero también en el portal hablamos del cine de todo el mundo, del cine de vanguardia y de los buenos directores. Tenemos intercambios con España y Argentina. Rechazamos el corporativismo de Hollywood, la aplanadora comercial de los superhéroes a quienes le entregamos las pantallas del país sin rechistar. Eso no está bien.

“LA CALLE, EL AULA Y LA PANTALLA”, ES LA SERIE DE TV. QUE PRODUCES ACTUALMENTE., CUAL ES TU OBJETIVO PRINCIPAL …
Ha sido una gran experiencia. Nos lanzamos a la calle a preguntarle a la gente sobre el cine mexicano. No verán a los “sabios del cine” de siempre diciendo lo que es bueno o no. Aquí habla el espectador: el taquero, el de las mudanzas, el oficinista, e igual el sociólogo y el maestro. Abrazamos esta propuesta de Omar Chanona, quien dirige la producción del Organismo Promotor de Medios Audiovisuales, y platicar con la gente sobre cine en lugares icónicos de la ciudad sentados en una butaca se volvió fascinante. Parecían sesiones de psicoanálisis de carácter social.

QUE PELICULA VOLVERIAS A VER, UNA Y OTRA VEZ, Y POR QUE…
Es curioso, ahora. Si te respondo como cinéfilo te daría una lista de veinte o treinta películas. Pero desde mi punto de vista como investigador he vuelto a ver muchas películas que me parecían instrascendentes en algún momento (como las de ficheras o las de temas fronterizos de los hermanos Almada), y en las que, con otra lente, he descubierto muchas cosas de qué hablar, qué observar, qué descubrir, qué dsicernir.

QUE EXPERIENCIA FUE ENTREVISTAR A DON GABRIEL FIGUEROA…
También lo describiría en dos tiempos. En su momento, fue maravilloso. Era un mito del cine mexicano y yo un estudiante universitario. Murió unos meses después. Fue amabilísimo y afectuoso cuando me recibió en su casona en Coyoacán. Era un viejo encantador. Luego, algo cambió mi percepción, hace dos años que escribí junto a mi querida amiga Elisa Lozano el libro “Luces, cámara, acción. Cinefotógrafos del cine mexicano”, pues tuvimos la oportunidad de conversar con unos veinte cinefotógrafos. Algunos de ellos (los que se iniciaron en los años setentas y ochentas) hablaron mal de él como jefe gremial (no como artista), porque era un duro cacique del sindicato.  Para mí, se trata de un genio en su especialidad, un gran personaje hecho a imagen y semejanza de su tiempo. Incluso con su dosis de intolerancia, hoy lo admiro de cualquier forma.

ACÁ EN LA FRONTERA NO LLEGA TODO EL CINE MEXICANO QUE DEBERIA., QUE PODEMOS HACER AL RESPECTO…
Exigirlo. Hay iniciativas como la que promueve la Cineteca Nacional, que se llama la Cineteca Va, justo ideados para solucionar esto.  También se están abriendo nuevas sedes de la Cineteca en varias ciudades del país. Los promotores locales pueden buscar alternativas como éstas. Por otro lado, es inminente que el panorama de la exhibición va a cambiar gracias a Internet.

QUE ES PARA TI “EL CINE”….
Es la ilusión de vivir lo insospechado. Pero el cine como lo conocíamos ha dejado de existir, como también la televisión. Estamos frente a un cambio de la expresión audiovisual que promete nuevas cosas, gracias a la revolución digital.
  
ORGULLOSAMENTE  NUESTRO PAISANO ES EL DIRECTOR MARIO HERNANDEZ SEPULVEDA, QUE NOS PUEDES DECIR DE DON MARIO….
 Tuve la suerte de conocerlo hace unos cuantos años gracias a su película “Cementerio de papel”. Soy amigo de Xavier Robles, guionista de ese filme y de obras destacadas como “Rojo amancer”. Xavier me invitó a coordinar las relaciones públicas durante el rodaje de “Cementerio…”. Así conocí a don Mario, un tipo cálido y alegre. Alguna ocasión nos platicó de sus divertidas anécdotas como asistente de Ismael Rodríguez. Tengo un buen recuerdo de él, a pesar de que la película no funcionó en taquilla. Lo recuerdo también como actor en “Llámenme Mike”.

ALGÚN PROYECTO FUTURO PARA LA FRONTERA…
Queremos producir una nueva serie, sobre la cultura audiovisual del México contemporáneo. Esperamos tener oportunidad (y presupuesto) para visitar la frontera. Es un territorio que, aunque esté lejos en geografía, siempre lo tenemos presente.

QUIEN ES HUGO LARA…
Un cinéfilo que sigue buscando.