Murad Osmann "De tu mano por el mundo"


Murad Osmann, un fotógrafo ruso, nos enseña rincones perdidos, paisajes exóticos y culturas diferentes de la mano -literalmente- de su novia mientras toma fotos ella a través de Instagram

Prometió seguir hasta el fin del mundo a su novia… y lo consiguió. Desde Londres a China pasando por Singapur, Amsterdam, Hong Kong o Bali, un joven ruso se ha dejado llevar por la mano de una misteriosa mujer por todos los rincones del planeta, un original proyecto del fotógrafo Murad Osmann y la periodista protagonista de las instantáneas Natalia Zakharova. La idea surgió de forma casual, con una instantánea inesperada en Barcelona y desde entonces, captar estos momentos mágicos ha sido una obsesión para el artista ruso.

"Mientras estábamos de vacaciones en Barcelona, mi novia estaba un poco molesta porque siempre estoy tomando fotos de todo, así que me agarró la mano y trató de tirar de mí hacia adelante, entonces sucedió el milagro. Esa fotografía me dio la idea de realizar este tipo de instantáneas 'subjetivas' para ilustrar nuestros viajes", explica Osman.

Así, ambos han recorrido los cinco continentes mostrándolos como nunca antes nadie los había visto. Osmann aprovecha la comodidad de retratar con su iPhone para realizar una asombrosa serie combinando los paisajes de los diferentes lugares por los que viaja, con la espalda de su novia. Al ver cada imagen, se tiene la sensación de estar dentro de la foto gracia a la posición de la mano de la modelo, la cual motiva al espectador a involucrarse en medio del paisaje. "Para mí, la fotografía es acerca de capturar cosas que la demás gente se pierde. Es una forma de comunicar, una forma de traer imágenes que tengo en mi mente, a la superficie. Yo quiero que otros miren mi trabajo y vean mas allá de lo obvio, o exploren el mundo imaginario que he creado", dice el artista en su web.

Murad se graduó en Ingeniería Civil en el Imperial College de Londres, pero más tarde decidió dedicarse a su pasión por la fotografía y comenzó su propia compañía de producción. "Podría parecer que tengo mucho tiempo libre, pero en realidad viajamos de tres a cuatro días al extranjero, debido a que siempre estoy ocupado en el trabajo", asegura.

Toda la aventura se registra en Instagram, donde este ruso amante de la tecnología cuenta ya con más de 150.000 seguidores, que han conseguido poner rostro ya a la espalda más famosa de la Red.