OCTUBRE; MES MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER.

 I Parte

EL CÁNCER NO ES SINÓNIMO DE MUERTE.

Por: Lic. Fernando Jiménez Ríos

PREVENIR ANTES QUE CURAR.

Estimados Lectores de este escriba, el día de hoy con el permiso de nuestro Director General y saliéndome del contexto y estilo de la columna que ex profeso y amablemente se me tiene asignada, deseo con toda sinceridad rendir un humilde pero sincero reconocimiento a través de esta participación a todos y todas aquellas hermanas nuestras que han padecido y padecen la enfermedad del Cáncer, todo ello a propósito del mes de Octubre en que nos encontramos y mismo que a nivel mundial es reconocido como el “MES DEL AÑO DEDICADO A LA LUCHA CONTRA DEL CÁNCER”, en especial me referiré al Cáncer de Mama o de Seno.
                En esta ocasión la manera de abordar este tema va dirigida ó encaminada, no precisamente en lo relativo a los aspectos médicos o científicos, ya que sobre estos temas, únicamente tendrán la voz autorizada los propios Especialistas en materia de Oncología. Es así que mi temática de hoy va encaminada a otra serie de circunstancias y factores que envuelven a esta enfermedad; y que van desde el paciente mismo que lo padece de manera directa, como también a su entorno general, entendiéndose por ello: la Familia, la Sociedad y hasta la propia Economía dentro de los hogares de estos pacientes.
                Verán Ustedes, hace tiempo su servidor, tuve la oportunidad de vivir muy de cerca esta serie de circunstancias a las cuales me he referido anteriormente y trataré de ser conciso del porqué de esa perspectiva.
 
 
QUÉ ES EN VERDAD LA ENFERMEDAD DEL CÁNCER.-
                Regularmente cuando un familiar, un amigo o cualesquier persona de nuestro entorno le es detectada esta enfermedad, lo primero que viene a nuestras mentes es suponer y hasta determinar: “¿Cáncer…? muerte”; lo cual de manera alguna deberíamos de interpretar de esa manera, claro está, siempre y cuando la detección de esta enfermedad sea oportuna. Y todo ello lo percibí en carne propia cuando tuve la oportunidad de conversar largo y tendido con todo un Especialista en la materia como lo es el Director del Instituto Jalisciense de Cancerología del Hospital Civil de la ciudad de Guadalajara, para ello trascribiré parte de los conceptos externados, así como también, alguna vivencia personal cuando me encontrara en ese Nosocomio, entremos pues en esta charla muy singular.

                Comentaba el Galeno; “Mira Licenciado, el padecimiento de la enfermedad del Cáncer, puede ser tan fatal o no, como lo puede ser una Gripe mal cuidada que puede agravarse y desencadenar hasta una Neumonía con resultados fatales. De ahí entonces que debemos iniciar por dimensionarla con debida precisión; De entrada debo decirte que una de las primicias en cualquier tipo de enfermedad, es y será la detección oportuna del padecimiento, así como sus causas y orígenes para de esta manera estar en condiciones de ser tratada con la inmediatez que el caso requiere. Desafortunadamente el grueso de la población y en la actualidad, difícilmente se comprende que la mejor medicina que existe en el mundo es la PREVENTIVA y no precisamente la CURATIVA, dado que en muchas ocasiones lo único que la ciencia puede lograr es alargar la subsistencia, más no necesariamente aliviar la enfermedad ó erradicar el padecimiento.”

                Al escuchar estos términos, la verdad que incrementó en mi la curiosidad del tema y continuó refiriéndome: “Uno de los ejemplos más claros que podemos apreciar dentro de esta Institución es el Cáncer de Seno, porque da la casualidad que un alto porcentaje de quienes padecen esta enfermedad, -Mujeres y también los Varones- cuando acuden a tratamiento en etapas primarias a su aparición, su recuperación es casi absoluta. Debemos recordar que el Cáncer como tal, no es otra cosa que el crecimiento desordenado, desmedido y sin control de células dentro del cuerpo humano; la gran diferencia estriba en que, el Cáncer como tal, todos los seres humanos lo llevamos en el organismo, con la salvedad que algunos humanos sí lo desarrollan y otros no, por eso te repito, es tan importante la PREVENCIÓN ANTES QUE PENSAR EN LA CURACIÓN.”

                Luego de aquella somera explicación que me proporcionara el Facultativo, es de deducir que, por ejemplo en el caso específico del Cáncer de Seno ó de Mama y por lo que los diferentes medios de comunicación se han preocupado y ocupado es en brindar una constante información, en especial a toda fémina, a efecto de que se concientice y realice de manera periódica la AUTOEXPLORACIÓN en su cuerpo como primer paso para prevenir esta enfermedad. Muchos son los casos en los cuales la falta de dicha AUTOEXPLORACIÓN conlleva a lamentables resultados, en ocasiones ante la falta de información adecuada y oportuna, como también en otras tantas por tabúes y hasta prejuicios de índole religioso, que en muchas de las veces se hace creer a la mujer desde muy joven que AUTOEXPLORARSE, tocarse su propio cuerpo es “sucio y pecaminoso a los ojos de Dios”. Queridos Lectores: nada más falso que estos conceptos.

LA FAMILIA; ACTITUDES Y MITOS FRENTE AL CÁNCER.

                Al inicio de esta entrega mencionaba el aspecto Familiar y de qué manera influye el Cáncer en ese entorno. La verdad sea dicha, a cualesquiera de nosotros el sólo hecho de escuchar la palabra Cáncer nos llena de temor, horror y hasta espanto, más aún cuando se nos informa que nuestro fraterno, amigo o conocido le ha sido detectada ésta enfermedad, pero como decía el Médico, “el Cáncer no precisamente es sinónimo de muerte” y debemos -por llamarlo de alguna manera- familiarizarnos con él y enfrentarlo con decisión sí para ello se hace presente el padecimiento.

                En este mismo orden de ideas debemos señalar que sí el tratamiento del paciente requiere de cuidados esmerados y profesionales, no menos importante resulta ser que los familiares de los propios pacientes, reciban el apoyo psicológico adecuado por profesionales en la materia, para que de esta manera sea más eficiente su labor en pro del familiar afectado. Insisto, el padecimiento del Cáncer, no sólo incide de manera directa en quien lo padece, sino que también indirectamente afecta a los familiares del propio paciente. De ahí entonces la importancia de involucrarnos cada vez más sobre este tema que, aunque parezca por momentos “intocable”, debemos tomar conciencia que el mismo no respeta clases sociales, edades, sexos, ni condiciones humanas.

                Desafortunadamente y aun en la actualidad existen muchos mitos con respecto a la enfermedad del Cáncer, como por ejemplo mencionar que el Cáncer es “contagioso” y que fácilmente se puede contraer. Yo recuerdo que siendo muy pequeño y al asistir a algún velorio y encontrándome frente al féretro, observaba que bajo de éste se le colocaba una plato o vasija con buena cantidad de jugo de limón, vinagre y bastante cebolla en rebanadas. Todo ello y según las creencias en aquellos días, disque para que no saliera el Cáncer del cuerpo de aquel difunto e inundara el medio ambiente, desde luego que también  a familiares y dolientes ahí presentes. Como también recuerdo que en más de alguna ocasión y a propósito de estas popas fúnebres, sí alguien de los presentes tenía alguna herida reciente en su constitución corporal, por precaución de no verse en la posibilidad “inminente de contagio” del Cáncer, no entraba y mucho menos se acercaba junto al féretro. En fin, aunque parezcan hasta chuscos estos últimos concepto, la verdad que deben ante todo movernos a la reflexión y al análisis de este muy serio problema de salud.

                Otro de los problemas que circundan a esta enfermedad y que sin duda involucra a los familiares, es desde luego la ACTITUD de los mismos. Y es de comentar el porqué: Todavía en la actualidad se encuentra uno con muchos familiares que impiden que a su paciente se le diga, se le hable con la verdad sobre su real estado de salud, lo cual para nada beneficia en su recuperación, por el contrario, la incertidumbre en el paciente es un factor más de riesgo en su contra. En estos casos lo conveniente es enfrentar con toda veracidad y entereza la situación, dado que los familiares cercanos al afectado resultan ser factores determinantes durante el desarrollo de su tratamiento, es ahí donde se debe demostrar la solidaridad, el cariño y el verdadero amor ante esas situaciones adversas.