Las centenarias fortalezas de Córdoba

La provincia de Córdoba, España. Es una de las más ricas en cuanto a la existencia y conservación de edificios fortificados, que resisten al paso del tiempo. Son estructuras que reflejan las culturas que dejaron su huella en la zona. Tanto la capital como la provincia guardan espectaculares castillos dignos de visitar y de inmortalizar. Prepárese bien, lleve un calzado cómodo y no dude en subir los cientos de peldaños de estos recintos históricos. Tras ellos se esconden decenas de rincones y paisajes dignos de ver.

Alcazar de los Reyes Cristianos, Córdoba
Córdoba es un sitio idóneo para aquellos viajeros que buscan adentrarse en la historia a través de sus monumentos. Son testigos de piedra, en su mayoría, pero que dicen mucho de las culturas que los habitaron. Otros, sencillamente, se podrán enamorar de la arquitectura de esos edificios fortificados de diversa índole: castillos, torres vigías, recintos amurallados, alcázares...Algunos parecen sacados de los cuentos de príncipes o princesas, o más bien podría ser al revés. Muchos de estos se concentran en la capital, pero otros tantos se encuentran repartidos por los diferentes municipios que componen esta provincia.

La capital supone la primera etapa de esta ruta. La primera parada se sitúa en el Alcázar de los Reyes Cristianos, que fue construido por orden del monarca Alfonso XI. Algunos historiadores dicen que fue en este lugar donde se celebró la primera corrida de toros.
Medina Azahara
Pero la capital guarda más tesoros históricos. El alcázar califal se construyó sobre el antiguo palacio visigodo, y su recinto comprendía los terrenos del palacio Episcopal, la calle Amador de los Ríos y parte del Seminario de San Pelagio. Más al extremo sur del puente que cruza el río Gudalquivir se ubica la torre fortaleza de la Calahorra. Se trata de un edificio que es de plata cruciforme y cuenta con torreones cuadrangulares. En su interior hay 14 estancias. El Palacio Fortificado de Medina Azahara habla de la cultura árabe y de su paso por esta tierra. No obstante fue levantado por orden del califa cordobés Abderrahman III en el siglo X (entre los años 936 y 976) para ser la capital del Califato, residencia real y sede del gobierno con el fin de reflejar el esplendor del califato y todo el lujo, magnificencia y poder del último de los grandes califas cordobeses.

Una vez que salimos de la capital y ponemos rumbo al este nos topamos con el municipio de Alcolea, donde se encuentra el Castillo de la Isabela, que fue mandado a construir por el conde de Torres Cabrera. Su estructura enamora a los más exigentes. Otra localidad con algún elemento arquitectónico destacado es El Carpio, con su llamada Torre de Garci Méndez, una construcción del siglo XIV. Bujalance cuenta con el castillo Alcázar construido por Abderramán III en el siglo X. Se trata de un claro ejemplo de la alcazaba mora. Presenta planta rectangular de 59 x 51 metros

Todavía mantiene en pie tres torres. Más al sur, Cañete de las Torres, con su castillo levantado sobre una fortaleza musulmana en la primera mitad del siglo XIV. Hoy en día queda en pie una gran torre y restos de otras torres dispersas en el casco urbano.
En dirección Oeste, Almodóvar del Río nos sorprenderá con su bello castillo de estilo gótico-mudéjar enclavado sobre una peña. Se trata de una fortaleza militar de origen árabe a partir del año 740, que los árabes edificaron aprovechando una antigua edificación de épocas primitivas. Tuvo una gran importancia en la defensa de la ciudad de Córdoba por su situación estratégica dado que está situado sobre una colina de unos 200m. Junto al río Guadalquivir que en esa época era navegable por pequeñas barcos de ribera.

Más al oeste, nos topamos con Posadas y la llamada Torre de Guadacabrillas, del siglo XV; además de restos de lo que fue un castillo y que hoy es la torre de la iglesia de Santa María de las Flores.

Muy cerca de la frontera con la provincia de Sevilla, el municipio de Palma del Río nos mostrará su Recinto Fortificado en pleno casco urbano y, en la zona conocida como Mesa de San Pedro, restos de lo que fue su castillo. Más al sur de la provincia cordobesa, en Montemayor veremos uno de los mejores ejemplos de la arquitectura militar cordobesa, su castillo que domina al municipio desde lo alto. Tres grandes torres, conocidas como torre Mocha, carente de almenas, torre del Homenaje y torre de las Palomas, configuran un recinto triangular centrado por el patio de armas con sus cuerpos de arquerías. Estas tres torres se elevan con sus prismáticos volúmenes, aunque ninguna lo hace tanto como la del Homenaje, en cuya parte superior hay cuatro garitas, una en cada esquina. También a gran altura presenta pares de ventanas con arcos de herradura de bajo alfiz.

En Santaella, la muralla urbana de origen árabe en la que destaca la puerta de acceso a la villa y algunas torres, y su castillo, del que sólo queda la Torre del Homenaje. En Espejo veremos el Castillo de Alcalat (siglo XIV) –también llamado de Pay Arias, en honor a s constructor. Tiene planta cuadrangular y torreones en las esquinas. En Castro del Río, el Torreón del Cambronero, el castillo del actual municipio y el del antiguo asentamiento medieval, llamado Castillo de Castro el Viejo.

Castillo de Baena
Siguiendo hacia el sur, en Baena podremos ver restos del castillo del siglo IX, así como restos de murallas; en Luque, el Castillo de Venceaire, sobre un risco que domina todo el pueblo; en Zuheros, su castillo de origen musulmán, además de restos de dos recintos fortificados: el conocido como Majuelo Negro y el de Cerro Pavón; en el caso urbano de Doña Mencía, su castillo del siglo XV; y en la conocida localidad de Cabra, la muralla urbana y el Castillo de los Condes de Cabra, de origen árabe, reedificado en el XIV y hoy convertido en convento y colegio.
Priego
También al sur, en el municipio de Carcabuey, las ruinas de lo que fue una fortaleza árabe y que hoy guarda en su interior la Ermita de la Virgen del Castillo; en Priego de Córdoba, su castillo árabe y torres vigías como la de Zagrilla, Cañuelo o Esparragal; y en Rute, en pleno Parque Natural Sierra de la Subbética, la Torre del Canuto, además de restos de la Fortaleza de Rute el Viejo. Muy cerca de Rute, en Iznájar, podremos ver un castillo y murallas urbanas; y en Benamejí, el Castillo de Gómez Arias, en un cerro a cuyos pies corre el río Genil y en frente, la Torre del Hacho, de origen árabe también. El recorrido por el sur de Córdoba termina en Lucena, donde se encuentra el Castillo del Moral, cuya torre fue prisión de Boabdil tras la batalla de Martín González y que hoy alberga un museo. Es una fortificación que cuenta con una torre de planta octogonal.

Al norte de esta provincia, son cinco los municipios en los que podremos seguir viendo fortificaciones. La primera parada, desde la capital, será Espiel, con su Castillo de El Vacar. Data de la época califal, aunque no se sabe con certeza si fue construido en tiempos de al-Hakam II o antes. En el siglo XIII fue conquistado por Fernando III el Santo, quien lo entregó a la ciudad de Córdoba. Después vendrán Bélmez, con su castillo en la cima de una elevada roca, dominando el municipio; El Viso, con el Castillo de Madroñiz, junto al río Zújar; Santa Eufemia, con el Castillo de Miramontes, fortaleza de origen romano que los árabes reedificaron en el siglo XI; y, por último, Belalcázar con su Castillo de Gahete, que tiene Torre del Homenaje muy bella.


 

Algunos castillos, como el del municipio de Almodóvar del Río, está disponible para celebraciones de bodas o reuniones de empresas.