PUENTE DE CAMOTLÁN Y SUS FIESTAS

HISTORIA Y HASTA ANÉCDOTAS DEL PUEBLO
SE CONJUGAN LAS CULTURAS DEL PUEBLO
EL FERVOR GUADALUPANO DE LA GENTE

            Estimados Lectores de esta columna, el día de hoy he preparado una pequeña reseña de parte de lo que son las costumbres, tradiciones y algo de la cultura de algunos pueblos de nuestro México, que pareciera por momentos estar olvidados de la civilización actual y que se encuentran enclavados principalmente en una amplia Zona Geográfica ubicada sobre la Sierra Madre Occidental donde se delimitan y a su vez convergen los Estados Mexicanos de Jalisco, Nayarit y Zacatecas; me refiero precisamente a las etnias Huichol y Cora.

            En fechas recientes su servidor, tuve la oportunidad de estar presente en las celebraciones religiosas y festividades profanas que tuvieron verificativo en el población de Camotlán, hoy conocido de manera oficial como Delegación de Puente de Camotlán, perteneciente al Municipio de la Yesca, Nayarit. Lugar por demás pintoresco y lleno de sabor a nuestras tradiciones, asentado en una vasta llanura y delimitada por dos áreas montañosas denominadas la Sierra de Huajimic y la Sierra de Bolaños; la primera perteneciente al Estado de Nayarit y la segunda delimitando Jalisco y Zacatecas.

            Cuentan algunos de los lugareños de manera anecdótica que, el límite de territorio por la zona norte de esta Delegación Municipal de Puente de Camotlán y a la postre también límite, no sólo de la Cabecera Municipal de la Yesca sino del Estado de Nayarit, atraviesa la población de Puente de Camotlán, incluso, se dice que pasa por las inmediaciones del mismo poblado, lo que en múltiples ocasiones ha dado origen a confusión y hasta controversias entre sus pobladores por saber sí era territorio perteneciente al Estado de Jalisco ó de Nayarit. Pero en la actualidad y de manera oficial se reconoce a esta población por entero como territorio Nayarita.

            Decía inicialmente que tuve la oportunidad de sentir y paladear ese aspecto tan especial que tiene nuestro pueblo en sus festividades, ese colorido que le caracteriza y sobre todo esa convivencia y participación entre dos culturas: la Indígena que aún prevalece afortunadamente en aquella región, en la Cultura actual o del Siglo XXI.

            Ahora bien, el motivo de tal festividad obedece al fervor que todo el pueblo le rinde y le profesa a la venerada imagen de la Virgen de Guadalupe y que un mes después de su celebración oficial que es precisamente el 12 de Diciembre de cada año, los lugareños trasladaron esta festividad para hacerla “suya” y de manera “exclusiva” el día 12 de Enero, tal y como lo realiza otro pueblo Jalisciense; Valle de Guadalupe, enclavado en los Altos de Jalisco.


            En la alborada del 12 de Enero, inicia con las llamadas “Mañanitas” a la Guadalupana y que consiste en que Bandas Musicales acuden precisamente ante el Atrio del Templo del poblado y entonan no sólo las conocidas Mañanitas, sino que también cantan Alabanzas a la Patrona de México. Antes de ello, los sonoros cohetones que retumban por toda la región despiertan a la población por entero y así acudir a las celebraciones religiosas. Al filo de las 10 de la mañana, inicia la procesión con la Imagen abriendo el convite, enseguida viene el Párroco del lugar rezando y cantando las alabanzas que el pueblo le responde con fervor, enseguida los Danzantes, personajes que ataviados con vestimentas netamente indígenas bailan durante toda la procesión. Posteriormente aparecen la gente Huichola y Cora, también vestidos con sus mejores galas originales elaboradas por ellos mismos y finalmente aparece la “gente de hoy”, el pueblo por entero en una columna humana que abarca varias calles de la población para situarse finalmente todo mundo dentro del Templo y a las afueras de él para dar inicio a la celebración de la Santa Misa.

            Terminada la Santa Misa que para ese momento la Plaza Principal y Atrio del Templo se encuentran a reventar, inicia los festejos profanos, Mariachis autóctonos con los Huicholes cantando en su idioma natural que es una derivación del Náhuatl, los Indígenas Coras de igual manera con sus instrumentos y su lengua natural entonando sus cantos, sin faltar desde luego los tradicionales Mariachis y las Bandas de Música.

            Reitero, la participación de todo mundo es verdaderamente emotiva y hasta conmovedora, una sola familia sin distingo de Razas, Vestimentas, Edades, ni Clases Sociales, el pueblo unido por un solo motivo, rendir culto a la Guadalupana. Hasta aquí el comentario de hoy y en próximas entregas hablaremos más de esta hermosa Región Mexicana.


LIC. LUIS FERNANDO JIMENEZ RIOS.
fernandojr@prodigy.net.mx