La ruta de los pueblos blancos


La ruta de los pueblos blancos es, en sí misma, una invitación al descubrimiento personal de cada viajero. Aunque hay acuerdo general para delimitarla geográficamente, al norte de la provincia de Cádiz -en el entorno del Parque Natural de Grazalema- y al noroeste de la provincia malagueña, en realidad esta ruta es más un concepto vital que geográfico: Eso sí, estamos ante una colección de pueblecitos con sus casas encaladas, la mayoría con restos de castillos o fortalezas, enclavados en áreas serranas y con un espíritu vital realmente diferente.

Como elemento común, la denominación del conjunto de municipios que se incorpora a esta ruta le viene dada por el blanco deslumbrante de la cal de sus paredes, en una arquitectura civil coincidente y el marcado urbanismo arábigo-mediterráneo.




No obstante, toda esta zona fue lugar de asentamiento desde la prehistoria y numerosos pueblos dejaron aquí sus huellas. Por ejemplo, los íberos, celtas, romanos, visigodos y, sobre todo, la cultura que más influyó en su actual estado, los árabes. Es fácil reconocer la dominación musulmana en las calles estrechas, sinuosas y con grandes pendientes, que muestran extraordinarios rincones a cada paso.

Por dentro, en cada pueblo, en cada espacio, puede ser un placer para los sentidos pasear entre ventanas y balcones repletos de flores que contrastan con el blanco de las paredes. Un clima benigno que mantiene verde sus sierras y campos. Una treintena de municipios, la mayoría de pequeño tamaño y menos de cinco mil habitantes como media, se incorpora a esta fantástica ruta, que cada viajero puede preparar y determinar según sus gustos e intuición.

Otro denominador común es el carácter de sus gentes, abierto y hospitalario; la idiosincrasia social, tranquila y pacífica; y el discurrir de la vida, con plazas y rincones donde los mayores ven pasar el tiempo, sus barecitos y tascas y su sencilla y auténtica gastronomía local.

Un recorrido a la medida de cada viajero
La ruta de los pueblos blancos requiere de imaginación y decisión por parte del viajero. Quiere decir que, dada su amplitud y orografía, sería imposible plantear una única ruta, un recorrido estándar. Lo ideal es trazar sobre el mapa el triángulo que forman los municipios de Arcos de la Frontera, Ronda y Castellar de la Frontera. En total, unos 300 kilómetros de recorrido por carreteras.

La mejor temporada para hacer esta ruta, o partes de ella, es la comprendida entre febrero y finales de junio. En verano, el calor de día puede ser demasiado sofocante, y en invierno las temperaturas bajan en exceso, sobre todo en algunas áreas de la ruta. En todo caso, la pluviometría es alta en toda la ruta, especialmente el la Sierra de Grazalema.


Paisajes, sierras y parques naturales




La mayoría de los pueblos blancos se encuentra en la zona oeste de la Cordillera Bética. El punto más elevado es el Pico de Pinar (1.654 m de altitud), que es a su vez es el lugar más lluvioso de toda España. A sólo unos kilómetros al este, en la Serranía de Ronda, el clima pasa a ser mucho más seco. Además de las encinas y los alcornoques, el pinsapo, especie muy escasa de la prehistórica familia del pino, domina la vegetación forestal. Más al oeste de Arcos de la Frontera se extienden numerosas tierras de cultivo.

El Parque Natural Sierra de Grazalema es uno de los espacios protegidos más grandes de Andalucía (51.695 hectáreas). Sus terrenos de naturaleza caliza abarcan trece pueblos. Su flora y fauna son muy variadas. Los principales municipios son Grazalema y El Bosque.

El Parque Natural de los Alcornocales (170.025 hectáreas, situado en las provincias de Cádiz y Málaga) acoge quince pueblos. En esta área natural y protegida se encuentra la mayor concentración de alcornoques del mundo.

Pueblos para recorrer

Arcos de la Frontera (Provincia de Cádiz)
Situado a 160 m sobre el río Guadalete, en lo alto de una colina, un espectacular promontorio. Es, probablemente, uno de los pueblos blancos más hermosos y especiales de Andalucía.

Espera (Provincia de Cádiz)
Población muy antigua, con un castillo árabe y la iglesia de Santa María de Gracia.

Bornos (Provincia de Cádiz)
Castillos del Fontanal y de los Rivera; Iglesia de Santo Domingo de Guzmán; Convento del Corpus Christi.

Villamartín (Provincia de Cádiz)
Ciudad agrícola; Iglesias de San Francisco, de las Angustias y de las Virtudes; Palacio de los Topete;
En el camino hacia Prado del Rey: las ruinas del castillo de Parajete.

Prado del Rey (Provincia de Cádiz)
Iglesia de Nuestra Señora del Carmen; A menos de cinco kilómetros en dirección a Alguacil: ruinas romanas "Iptuci".

Ubrique (Provincia de Cádiz)
Fundación fenicia. Iglesias de San Antonio, de San Pedro, de Nuestra Señora de la O y el convento de Capuchinos. Además de ser un pueblo muy reconocido por su industria peletera.

Villaluenga del Rosario (Provincia de Cádiz)
Uno de los pueblos más pequeños de la ruta. Iglesia de San Miguel, plaza de toros excavada en la roca.

Grazalema(Provincia de Cádiz)
Centro del Parque Natural del mismo nombre. Iglesia de Nuestra Señora de la Aurora; Museo de Artesanía Textil.

Olvera (Provincia de Cádiz)
Pueblo entre colinas arboladas, tiene una fortificación árabe bien conservada; Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación.
A 2 km hacia Ronda: santuario barroco de Nuestra Señora de los Remedios.

Setenil de las Bodegas(Provincia de Cádiz.)
Casas trogloditas en las rocas, sobre el río. Torre del homenaje; Iglesia de la Encarnación.

Ronda (Provincia de Málaga)
Joya arquitectónica andaluza y corazón de la Serranía de Ronda. Invita al viajero a quedarse un tiempo.

Benaoján (Provincia de Málaga)
Lo más destacable son las cuevas que se hallan en los alrededores. En las cuevas de "La Pileta" y del "Gato" se conservan huellas del hombre del paleolítico.

Montejaque (Provincia de Málaga)
En la cercana "Cueva del Hundidera" desaparece el río Guadares para reaparecer en la "Cueva del Gato", cerca de Benaoján.

Jimera de Líbar(Provincia de Málaga)
Castillo romano-árabe

Atajate (Provincia de Málaga)
Pueblo con orígenes prehistóricos. Torre árabe.

Benadalid (Provincia de Málaga)
Posee el castillo más antiguo de la región.

Algatocín (Provincia de Málaga)
Ruinas romanas.

Gaucín (Provincia de Málaga)
Bonitas vistas panorámicas; restos de un castillo, iglesia barroca en el convento e iglesia renacentista.

Casares(Provincia de Málaga)
Es interesante la excursión a esta fundación romana que data de los tiempos de Julio Cesár. El casco urbano es de estilo árabe y en él se encuentran restos de un castillo; Iglesias de la Encarnación y de San Sebastián; yacimiento arqueológico.

Información de interés


La mera visita a estos pueblos puede ser en sí misma un disfrute, siempre que el viajero tenga la intención de ello, sín más expectativas, esto es, contagiarse de la belleza urbana, del paisaje y del carácter de sus gentes. En todo caso, son variadas las actividades que se pueden practicar en toda esta zona. Por ejemplo, es posible la pesca en los ríos y embalses, la caza en las diferentes sierras o la escalada en diferentes paredes y altos y la espeleología o visita a cuevas para los más profanos. Se puede hacer senderismo o practicar la espeleología. Volar en parapente y ala delta o practicar la equitación. rutas en bicicleta, descender por cañones u observar animales.