En Marruecos II

Por. Oscar Barba

La última noche en Chaouen fue algo surrealista. Las chicas brasileñas y mi paisano, que hasta ese momento viajábamos desde Sevilla, nos juntamos en la terraza del pequeño hotel con las estrellas y montañas de fondo; de nuestras mochilas sacamos para cenar, chorizo y salchichón que traíamos de España, queso, pan recién horneado y varios bricks de vino Don Simon “ahí es nada” que también venían de la península. No se si fue el vino, bueno, si fue el vino y lo divertido de la velada, que terminamos contando a todo pulmón al son de un ipod, todas las canciones rancheras habidas y por haber.

Rumbo a Fez
A la mañana siguiente salimos muy temprano hacia la estación de autobuses que se encuentra en la parte baja de la ciudad. Llegamos a una explanada donde, paraban cada hora los autobuses de todo tipo. Después de averiguar cual era el que nos llevaría a Fez, venia el siguiente paso, todo mundo te quería vender el billete y cada uno te decía un precio pero nosotros ya habidos en el mundo del regateo y conociendo como funcionan los marroquíes, comenzamos a negociar. En eso estábamos cuando se nos acerco un chico que viajaba solo, era de Chile y nos dijo el él también iba a Fez, que si se podía unir al grupo y así fué, desde ese día nos acompaño durante el resto del viaje.

Tres horas de camino, en los que atravesamos el Rif y parte de la cordillera de los montes Atlas, siempre rodeados de grandes huertos de naranjas y de campos de color rojos de Amapolas, llegamos a la ciudad Imperial de Fez, tercera en importancia de Marruecos tras Casablanca y Rabat; y considerada como el centro religioso y cultural del país.

Una ciudad misteriosa

El autobús nos dejo en una de las múltiples puertas de la muralla que rodea a la ciudad. Nos dirigimos en un taxi hacia nuestro hostal en la parte nueva llamada Fès el-Jdid y una vez instalados nos dispusimos a contratar los servicios de un guía. En esta ocasión y por primera vez optamos por la ayuda de un profesional. "Algo recomendable si se quiere conocer bien y sin peligro de perderse o algo peor en esta laberíntica ciudad".

“Las mil y una noches”

Justo al medio día los seis viajeros estábamos a punto de adentrarnos en una de las ciudades más antiguas y misteriosas del mundo Fez-el Bali (así se llama la parte antigua).

La ciudad de Fás (en árabe) fue fundada por la dinastía de los idrisíes en 789, estaba poblada por musulmanes provenientes de Córdoba (Al-alndalús), de todo el norte de África, de Oriente próximo y judíos, que tenían su propio barrio o Mellah. Pronto se convirtió en centro religioso y cultural donde musulmanes y cristianos de toda Europa realizaron sus estudios.
Cruzamos por una de las antiguas puertas de la ciudad y desde el primer instante fue como meternos en la película. Transitar por la medina es el clímax de un viaje lleno de aventuras, la ciudad esta dividida por barrios, donde cada uno es reconocido por su oficio; esta el de los curtidores de la piel, los artesanos, los zapateros, de las alfombras, alhajeros, carpinteros. Por sus callejuelas obscuras, estrechas y zigzagueantes, transitan burros cargados de pieles y mercancías de todo tipo y hacen que constantemente te tengas que meter en casas particulares para que puedan transitar por esas pequeñas calles.

El aroma que emane de los puestos de comida a brochetas de cordero, guisos extraños, especies como azafrán, canela y café, contrastan con el penetrante olor de las curtidurías de cuero y con las fragancias de las maderas preciosas trabajadas pausada y cariñosamente por los ebanistas. Si quieres comprar algún producto cual pequeño que sea, tienes que regatear el precio si no, corres el riesgo de pagar hasta diez veces su valor. Lo normal es terminar pagando una tercera parte del precio inicial, si no se regatea el comerciante se puede sentir ofendido y hasta puede negarse a venderle el producto.

Uno de los mayores emplazamiento medievales actualmente en el mundo.

La ciudad fue la capital de Marruecos durante varios periodos de la historia, pero perdió definitivamente esa condición con la ocupación colonial francesa en 1912. Durante la época bajo control francés se construyó la parte moderna de la ciudad, conocida con el nombre francés de Ville Nouvelle, que es el centro comercial de la ciudad. “La mitad de Marruecos hacia el sur el segundo idioma después de árabe es que más se habla es el francés mientras que en la parte norte es el español”. Esto es algo que se debe tener mucho en cuenta.

Como llegar a Marruecos
Una buena opción es vía Marrakech por la gran cantidad de compañías aéreas de bajo coste que operan en su aeropuerto. Pero si viajas desde España la mejor y más barata forma es por Ferry desde Algeciras a Ceuta o desde Tarifa a Tánger por 65€ aproximadamente ida/vta.

Documentación necesaria
Es imprescindible el pasaporte con un periodo de vigencia mínimo de 6 meses antes de la fecha de expiración. Viniendo desde Europa no es necesario el visado. La estancia máxima continuada que se autoriza en Marruecos es de 90 días. Con automóvil es necesario el permiso de circulación y la carta verde. Cuando el vehiculo no esta a nombre de quien lo conduce, es necesaria una autorización de su dueño.